La triste historia de la elefanta Mary

El linchamiento y posterior ejecución de un animal indefenso a manos de seres ignorantes, insensibles y por qué no decirlo, repugnantes, es algo que por desgracia se ha producido a lo largo de los siglos, y que por brutal que nos parezca hoy día, en una teórica sociedad mas civilizada y comprometida, sigue sin terminar de erradicarse
Un caso que me llamó la atención fue el de la elefanta Mary. Una paquiderma asiática de 22 años de edad y que fue víctima de la barbarie, en un pequeño pueblo de Tennessee (EEUU). Sucedió hace un siglo, para ser mas exactos en 1916.
La triste cadena de eventos comenzó cuando a un vagabundo llamado Red Eldridge se le hizo una contrato de 36 horas como ayudante del domador de elefantes del circo Sparks World Famous Shows. Según cuentan las crónicas, este hombre, sin estar cualificado, encabezó el desfile de elefantes típico que se solía hacer con la llegada del circo a una localidad. Montó sobre Mary, o la Gran Mary como la habían bautizado, ya que era toda una estrella, yendo todo bien hasta que ésta al ver una suculenta corteza de sandía en el suelo, se desvió del camino, a lo cual Eldridge respondió tirándole con un gancho. El animal no hizo caso en un primer momento y su inexperto adiestrador acabó clavándole el gancho en la boca. Fue entonces cuando Mary extendió hacia atrás con su trompa, arrancó el escuálido Eldridge de su espalda y lo golpeó contra el suelo. Luego le aplastó su cabeza con una pata como si fuera una uva.
Hoy día hasta el menos sensible entenderá que el elefante simplemente estaba actuando como un elefante. Son riesgos que sufren todos aquellos que se relacionan con animales de este tipo, por lo que no se le puede culpar por lo sucedido. En todo caso, la culpa es de quienes la pusieron ahí, del circo. Pero hace un siglo, los habitantes de Tennesse no lo veían de esa manera.
La gente del pueblo que fue testigo de la furia mortal de Mary no tardó en comenzar a gritar "¡Maten al elefante!" y alguien en la multitud tiró cinco o seis disparos de un revólver calibre 32 contra su espesa piel, sin que tuvieran ningún efecto. El animal se amansó por si mismo y no cargó contra los espectadores.
La muerte de Eldridge se convirtió rápidamente en una crisis para el circo de Charlie Sparks, y los dirigentes de varias ciudades cercanas amenazaron con no dejar al circo visitarlas si Mary estaba incluida. Su destino, se selló cuando un magistrado de Kingsport emitió un decreto ordenando su ejecución: "colgarse del cuello hasta que uno muera", el protocolo de Tennessee para un ser humano declarado culpable de asesinato.
Al día siguiente, un 13 de septiembre lluvioso y con niebla, se improvisó un patíbulo, al detenerse el tren donde viajaba el circo. Una multitud de más de 2.500 personas (incluyendo a la mayoría de los niños de la ciudad) se reunió en el patio del ferrocarril. Mary fue colocada debajo de una grúa de 100 toneladas hecha para levantar vagones de ferrocarril. Un collar de cadena fuerte se ceñía alrededor de su cabeza y se unía a la grúa, que lentamente levantó a la pobre bestia de sus patas. Ella se balanceó brevemente, luego cayó con un ruido sordo cuando la cadena se rompió. La Gran Mary, debido al golpe sufrió varias fracturas en la cadera, retorciéndose de dolor durante más de una hora mientras alguien buscaba una cadena o soga más gruesa. El “trabajo” se completó en la segunda tentativa. El show de Sparks continuó al día siguiente, dejando a Mary enterrada en la terminal ferroviaria de Erwin.
Si la historia ya de por si es triste, aún lo es mas cuando se conoció que un veterinario examinó a Mary después del ahorcamiento y determinó que tenía un diente severamente infectado en el sitio preciso donde Red Eldridge la había enganchado.
Hoy día en nuestro país se siguen utilizando animales en circos que llegan a nuestros pueblos.



Comentarios
Publicar un comentario